Se han cumplido diez años desde la proclamación de Felipe VI, una década de compromiso y deber para el hijo de los reyes eméritos y, por supuesto, para la reina Letizia, su gran compañera. Este miércoles 19 de junio, la Casa Real española ha organizado una serie de actos conmemorativos que culminarán mañana jueves y ya nos han dejado anécdotas que quedarán para el recuerdo.
La reina Letizia ha sido, una vez más, el centro de todas las miradas por su actitud. En esta ocasión, Letizia ha tenido tres gestos muy llamativos, que han ido desde el dolor hasta el nerviosismo propio de su ya más que conocido perfeccionismo.
Para nadie ha pasado desapercibido el dolor que la esposa de Felipe VI sentía durante el saludo desde el balcón del Palacio Real. Letizia ha estado seria en algunos momentos y ha tenido que ayudarse de un taburete para aguantar bien de pie. Un gesto incómodo que ha sido muy comentado pero que viene provocado, como todos sabemos, por los problemas que arrastra en sus pies desde hace tiempo.
Otra de las anécdotas de la Reina en este día del X aniversario del rey Felipe VI ha tenido lugar durante la recepción a los invitados del Palacio Real, donde se ha mostrado todo el tiempo bastante tensa. Aunque ha llevado a cabo su trabajo con la profesionalidad y el saber estar habitual se notaba que, de nuevo por la incomodidad de estar de pie, Letizia no estaba relajada.
El tercer gesto llamativo y controvertido de la reina Letizia tiene que ver con Leonor y Sofía. Las hijas de Felipe VI tenían una sorpresa para sus progenitores, especialmente para su padre, dedicándoles unas palabras tras el brindis que daba el pistoletazo de salida al almuerzo. Las jóvenes han roto el protocolo con unas preciosas palabras de agradecimiento y, claramente, han tenido como cómplice a su madre.