En un contexto donde la salud pública enfrenta grandes desafíos, la propuesta de la presidenta electa, Dra. Claudia Sheinbaum, para transformar el sistema de salud en México, conocida como «República Sana», representa una luz de esperanza para millones de mexicanos. Este plan, respaldado y liderado por el Dr. David Kershenobich, promete no solo mejorar la infraestructura y servicios de salud, sino también cambiar la percepción pública y la confianza en nuestro sistema de salud.
El Dr. Kershenobich es una figura destacada en el ámbito médico y ha dirigido el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ). Bajo su liderazgo, el INCMNSZ se consolidó como el mejor hospital de México y uno de los mejores del mundo. Por lo tanto, cuenta con muy buena reputación y una alta credibilidad por su capacidad y trayectoria. De hecho, el puesto de secretario de Salud, junto con el de secretaria de Educación, son las dos únicas posiciones en el esperado gabinete de la Dra. Sheinbaum en donde dan por hecho que tanto el Dr. Kershenobich como la Dra. Rosaura Ruiz, ocuparán dichos cargos, respectivamente.
Entre las propuestas que se contemplan en el plan de salud “Republica Sana” están: Gobernanza del sistema de salud, Infraestructura y modernización, Consolidación del programa de gratuidad, Atención primaria, Primeros mil días de vida y envejecimiento, Recursos de enfermería, y Cultura de la prevención.
El plan también incluye el programa «Salud Casa por Casa» para identificar y tratar enfermedades crónicas a nivel comunitario, y el uso de tecnología para reducir tiempos de espera y mejorar la atención a pacientes. Este enfoque integral busca no solo atender las necesidades inmediatas, sino también prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida de los mexicanos a largo plazo.
Todas las propuestas me parecen muy buenas y confío en que se hará un muy buen trabajo, pero difícilmente se podrá cumplir con todas las metas en solo 6 años. Sueño como muchos mexicanos y, seguramente como la Dra. Sheinbaum y el Dr. Kershenobich en que cada hospital de México pueda ser como el INCMNSZ, sin embargo, hay que considerar que México es un país enorme, con grandes desigualdades y que será muy difícil hacer de cada hospital, centro de salud o consultorio un lugar de excelencia como el INCMNSZ, pero, sin duda, implementar estas propuestas traerá grandes beneficios al sistema de salud, a las finanzas, al desarrollo económico del país y, por supuesto, a la salud y calidad de vida de la gente.