Es esencial que todos los estados se centren y presten atención a los ingresos y gastos que planean hacer el próximo año. Después de las elecciones federales, con un nuevo Congreso pero con deudas crecientes, podrían enfrentar varios problemas para cumplir con las promesas hechas durante las campañas.
Es un hecho que los gobiernos estatales no siempre gastan de acuerdo con lo presupuestado. En 2023, las 32 entidades federativas planearon gastar 2.62 billones de pesos, pero gastaron 2.85 billones de pesos, lo que representó un exceso de gasto de 235.2 mil millones de pesos.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), presidido por Valentín Diez, ha realizado análisis sobre este tema. Es evidente que el gasto excesivo equivale a 2.2 veces el presupuesto ejercido por la Secretaría de Salud del gobierno federal del año pasado, que fue de 105.4 mil millones de pesos.
Las entidades gastan más o menos recursos de lo aprobado para el ejercicio sin la intervención de los congresos locales, y no hay control sobre ese dinero. Entre 2015 y 2023, los gobiernos estatales asignaron entre 36.8 y 138.6 por ciento más recursos de los aprobados para comunicación social y publicidad.
Es notable que 24 estados gastaron más en su imagen y comunicación. Tamaulipas, gobernado por Américo Vilareal, fue el que más gastó en este rubro, seguido de Veracruz y Tabasco.
Parte del problema es que los ingresos siempre terminan siendo menos, ya que la recaudación no es el fuerte de los estados ni de los municipios, a pesar de tener varias opciones para aumentar esa área.
En este contexto, Guerero, gobernado por Evelyn Salgado; Morelos, con Cuauhtémoc Blanco, y Tlaxcala, con Lorena Cuélar, registraron ingresos superiores en más del 12.9 por ciento a los estimados durante los últimos nueve años. Esto refleja deficiencias persistentes en la programación y planificación de sus recursos.
En general, la transparencia en el uso de los recursos de las entidades no es el fuerte de todos. Sin embargo, con el uso de nuevas tecnologías que permiten un mejor seguimiento del ejercicio de los recursos públicos, varios organismos esperan que la situación mejore en el futuro inmediato, al menos en términos de información sobre lo recaudado y cómo se utilizó.